Oración de arrepentimiento
Arrepentirse no es hundirse en la culpa, sino dar media vuelta. Esta oración de arrepentimiento te ayuda a reconocer con honestidad lo que ha pasado y, sobre todo, a levantar la mirada hacia Aquel que espera para recibirte, como el padre que corre al encuentro del hijo que vuelve.
Dios de misericordia, hoy me detengo y reconozco mi pecado delante de Ti.
Me arrepiento de haberme alejado, de haber puesto otras cosas antes que a Ti y antes que al amor a los demás.
No quiero seguir cargando este peso. Lo dejo en tus manos y te pido la gracia de cambiar de verdad, no solo de palabra.
Ayúdame a levantarme, a reparar el daño que pueda reparar y a caminar de nuevo hacia Ti. Gracias porque tu amor me da otra oportunidad. Amén.
Arrepentimiento no es lo mismo que culpa
La culpa mira hacia atrás y paraliza; el arrepentimiento mira hacia delante y transforma. El verdadero arrepentimiento (la palabra griega es "metanoia", cambio de mente y de rumbo) no te deja hundido, sino que te pone en camino. Si tu "arrepentimiento" solo te hace sentir peor, todavía no es del todo arrepentimiento.
De la oración a los hechos
Un arrepentimiento sincero busca reparar lo que se pueda reparar: pedir perdón a quien heriste, devolver lo que tomaste, corregir el rumbo. La oración enciende el deseo; los pequeños gestos concretos lo hacen verdad.
«Arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados.»
Del rezo a la paz
Rezar abre el corazón; confesar suelta el peso. Hazlo aquí, en la penumbra donde nadie ve tu rostro. Es anónimo y siempre está abierto.
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