Contrición

Acto de contrición

El acto de contrición es la oración con la que el cristiano expresa el dolor de haber pecado y el propósito de no volver a hacerlo. Se reza especialmente en el sacramento de la confesión, pero también sirve cada noche para cerrar el día en paz con Dios.

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador y Redentor mío:

por ser Tú quien eres, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido.

Propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.

Ofrezco mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todos mis pecados. Confío en que, por tu infinita misericordia, me los perdonarás y me darás gracia para enmendarme y perseverar hasta el fin. Amén.

¿Qué significa "contrición"?

La contrición es el dolor del alma por haber pecado, unido al propósito de no volver a hacerlo. La tradición distingue entre la contrición "perfecta" —que nace del amor a Dios— y la "imperfecta" o atrición —que nace del temor al castigo o de la fealdad del pecado—. Ambas son buenas y disponen al perdón; la perfecta es la más plena.

Cuándo se reza el acto de contrición

Se reza sobre todo dentro de la confesión, después de acusar los pecados y antes de recibir la absolución. También es una hermosa oración para el examen de conciencia de cada noche, o en cualquier momento en que quieras reconciliarte con Dios de corazón.

«Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás Tú, oh Dios.»
Salmos 51:17

Del rezo a la paz

Rezar abre el corazón; confesar suelta el peso. Hazlo aquí, en la penumbra donde nadie ve tu rostro. Es anónimo y siempre está abierto.

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