Oración para perdonar a quien me hizo daño
Perdonar a quien nos ha herido es de las cosas más difíciles que existen, y no se hace de un día para otro. Esta oración no finge que la herida no duele: te acompaña a soltar, poco a poco, el peso del rencor, no porque el otro lo merezca, sino porque tú mereces vivir en paz.
Señor, Tú sabes cuánto me duele esta herida y cuánto me cuesta perdonar.
No lo siento todavía en el corazón, pero quiero decidirlo con la voluntad: renuncio a la venganza y suelto el rencor que me está haciendo daño.
Bendice a quien me hirió y sana lo que en mí quedó roto. Líbrame del veneno del resentimiento y devuélveme la paz.
Perdóname también a mí lo que yo haya hecho mal, y enséñame a amar como Tú amas. Amén.
Perdonar no es lo que crees
Perdonar no significa decir que lo que te hicieron estuvo bien, ni obligarte a sentir cariño, ni exponerte de nuevo al daño. Perdonar es soltar tu derecho a la venganza y dejar de beber el veneno del rencor. Es, ante todo, una decisión de la voluntad; el sentimiento llega después, a su ritmo.
Un proceso, no un instante
A veces hay que perdonar la misma herida muchas veces, hasta que el corazón alcanza a la voluntad. No te desanimes si vuelve el dolor: cada vez que renuevas la decisión de perdonar, das un paso hacia tu propia libertad.
«Perdonándoos unos a otros, como Dios os perdonó a vosotros en Cristo.»
Del rezo a la paz
Rezar abre el corazón; confesar suelta el peso. Hazlo aquí, en la penumbra donde nadie ve tu rostro. Es anónimo y siempre está abierto.
Confiésate ahoraOración a la Divina Misericordia
Confía en el amor de Jesús que todo lo perdona: "Jesús, en Ti confío".
Oración para vencer la ira y hallar la paz
Para calmar el enfado, soltar el rencor y pedir un corazón manso.
Oración para pedir perdón a una persona
Para armarte de humildad y valor antes de pedir perdón a quien heriste.